Siguenos:

 

Mostrando artículos por etiqueta: Cronopolis

Figura 1. El Informador, febrero 5, 1939. Pág. 13

 

A mediados del siglo XX, el tamaño Guadalajara no era comparable con el que existe actualmente, pues ya se podía hablar de las afueras de la ciudad hacia el oeste donde actualmente se encuentra la Minerva, mientras que al norte el límite eran las “Barranquitas”; al sur la reciente Colonia del Fresno y la zona del Tecnológico; y al populoso oriente los barrios de Oblatos,  San Andrés y el parque de San Rafael delimitaban a la ciudad. Esto hacía que gran parte del comercio y de los lugares de reunión se localizaran en el primer cuadro de la ciudad. Puntos como los Portales, la Plaza de Armas o el Jardín de San Francisco eran los lugares de reunión por excelencia. Conforme la ciudad ha crecido, estos espacios de socialización se han ido multiplicando y dispersando a lo largo de la urbe, pero aún el centro de la ciudad conserva esa vitalidad de ser el punto de encuentro por excelencia.

 


Noviembre es un mes significativo en conmemoraciones mexicanas (el día de todos los Santos, día de Muertos, la Revolución Mexicana), pero sólo una de ellas ha tenido un verdadero significado para la mayoría de los mexicanos (incluso desde épocas pre coloniales).

La Romería

Publicado en Historia

 



Esta tradición se remonta a los antiguos judíos, quienes hacían recorridos por veredas para llegar al tabernáculo, espacio donde se encontraba el arca del testamento. En los primeros siglos del cristianismo, los fieles peregrinaban grandes distancias para visitar las tumbas de los mártires en Tierra Santa, de ahí que la palabra romería refiera a “peregrinación”; se deriva del latín romaeus o romero que significa “romano”, nombre que en el Imperio de Oriente designaban a los occidentales que lo cruzaban en dichas peregrinaciones.



Luego de llegar las noticias sobre el levantamiento insurgente dirigido por el cura de Dolores, Guadalajara y sus autoridades civiles y municipales se dispusieron a conformar grupos de seguridad y defensa de la corona.



Desde su fundación en 1542, la ciudad de Guadalajara estuvo encomendada a diversos santos y vírgenes, de cuya advocación se valía para ampararse igual de poblaciones  indígenas rebeldes que atentaban contra los intereses de los neogallegos instalados, que de terremotos, sequías o inundaciones que asolaron a la ciudad en diversos momentos de la época colonial y su historia contemporánea.


     
      ¿Se ha preguntado qué achaques tenían los tapatíos de las primeras décadas del siglo pasado? Seguramente los mismos que usted hoy día. Afortunadamente en aquellos tiempos, como en la actualidad, un buen número de medicamentos y remedios han estado a nuestro alcance desde la farmacia o botica, con soluciones líquidas o píldoras que han sanado los achaques de los tapatíos.

 

       Con apenas medio siglo de vida, Guadalajara se convertía poco a poco en la ciudad más importante del occidente novohispano, pues en la parte geográfica la fertilidad de los valles que rodeaban la ciudad permitieron el desarrollo agrícola y ganadero, mientras que en la parte política el traslado en 1560 de la sede obispal de Compostela a Guadalajara significó la concentración del poder religioso en la perla tapatía.

 

     En enero 1814, el Brigadier José de la Cruz (recientemente designado como Comandante General de la Nueva Galicia y presidente de la audiencia de Guadalajara), trató de poner orden en materia de las plazas donde se ejercía el comercio, debido a que comenzaba a haber cierto hacinamiento entre los vendedores, lo que agudizaba las sospechas de que mucha de esa gente fuera holgazán, ociosa y viciosa (características que se asociaban con aquellas personas que hurtaban a los mismos parroquianos que se acercaban a comprar algo).


 

     En vísperas de la navidad de 1931, a primera hora de la mañana, don Prisciliano Ruiz Cabañas iniciaba su rutina laboral en su negocio de tintorería y sastrería ubicado en el cruce de las calles Alhóndiga, actualmente Pino Suárez, y San Felipe.



      Los grandes salones del Museo Regional de Guadalajara que muestran la cerámica de occidente y pintura de artistas como el Dr. Atl, originalmente fueron salones de clase. Y es que la virtud educativa de este centenario edificio data de su uso como Seminario Conciliar del Señor San José, el cual, a mediados del siglo XIX se convirtió en el Liceo de Varones del Estado.

Página 1 de 2
Made by
Ad
view